Ampliación del esquema

Las ideas que acabamos de comentar pueden resultar más o menos interesantes, pero presentan varios problemas importantes que es necesario comentar. El primero y más importante es la descentralización del esquema: tenemos implantadas varias aproximaciones a la detección de intrusos, pero hasta ahora no hemos hablado de la relación entre ellas; cada uno de los modelos de detección y/o respuesta de los que hemos tratado puede actuar de forma independiente sin muchos problemas, pero en los entornos actuales esto es cada vez menos habitual. Hoy en día, lo normal es encontrarse arquitecturas de red segmentadas, con sensores en cada segmento tanto a nivel de red como de host, así como uno o varios cortafuegos corporativos en los que también se lleva a cabo detección de intrusos y respuesta automática. Está claro que tener elementos independientes no es la aproximación más adecuada, por lo que necesitamos un esquema capaz de unificar los ataques detectados, por ejemplo para correlar eventos y lanzar únicamente una respuesta automática ante un mismo ataque, aunque se detecte simultáneamente en diferentes sensores; sin ser tan ambiciosos, la centralización en una única consola puede ser necesaria para algo tan simple como generar estadísticas mensuales acerca del número de ataques contra nuestro entorno de trabajo: si un mismo ataque se detecta en varios sensores, >cómo contabilizarlo? >cómo saber si se trata del mismo intruso o de varios? >quién de todos decide lanzar una respuesta automática?...

Para tratar de solucionar este importante problema, hace unos años se definió el grupo de trabajo IDWG (Intrusion Detection Exchange Format Working Group), englobado dentro del IETF (Internet Engineering Task Force); su propósito es obvio: tratar de definir estándares para el intercambio de información entre los diferentes elementos de un sistema de detección de intrusos y respuesta automática, tanto a nivel de formato de datos como de procedimientos de intercambio. Mediante esta aproximación se facilita enormemente tanto la integración de sistemas, ya que de lo único que nos debemos preocupar es que todos los elementos (sensores, consolas, elementos de respuesta...) sean capaces de `hablar' el estándar, como la escalabilidad: añadir a un entorno de detección distribuido un nuevo IDS, comercial o desarrollo propio, es mucho más sencillo, ya que casi sólo hemos de conseguir que el nuevo elemento utilice los formatos estándar definidos por el IDWG.

Hasta la fecha, el grupo de trabajo ha publicado cuatro borradores que cubren los requisitos (de alto nivel) para las comunicaciones dentro del sistema de detección de intrusos, el modelo de datos para representar la información relevante para los IDSes - incluyendo una implementación en XML -, el protocolo BEEP (Blocks Extensible Exchange Protocol) aplicado a la detección de intrusos, y finalmente el protocolo IDXP (Intrusion Detection eXchange Protocol) para intercambio de información entre entidades de un sistema distribuido de detección de intrusos. Sin duda el primero y el último son especialmente importantes, ya que constituyen la base del sistema de intercambio de datos entre los diferentes elementos del entorno: marcan el `lenguaje' que antes decíamos que tenían que saber hablar todas y cada una de las entidades del sistema distribuido.

Desde http://www.ietf.org/html.charters/idwg-charter.html pueden consultarse los trabajos del IDWG; se trata de un grupo activo, que realiza contínuamente revisiones y mejoras de sus borradores para tratar de convertirlos en un estándar real. Si algún día esto es así, habremos dado un paso muy importante en el diseño, implantación y gestión de sistemas distribuidos de detección de intrusos; lamentablemente, muchos de los productos actuales no parecen tener mucho interés en acercarse al estándar (quizás por miedo a perder cota de mercado). La integración de algunos sistemas (como SNORT) es bastante inmediata, pero en cambio la de otros - especialmente productos comerciales, altamente cerrados - no lo es tanto; mientras esto no cambie, es difícil que se consiga implantar el estándar, así que ójala estos fabricantes se den cuenta de que su adaptación a los borradores del IDWG produce sin duda más beneficios que daños.
© 2002 Antonio Villalón Huerta